Teresa Wilms Montt, más allá de su historia.

Recomendamos / by  nicole.mino / 3 meses

RESEÑA DEL LIBRO


Soy Teresa Wilms Montt (2018)

De Macarena Valdés Domínguez
Catalonia

Por Ananda Sibilia.


Este libro une fragmentos de los diarios de la escritora con su biografía y nos entrega ilustraciones que van ambientando el relato, distendiéndolo a ratos.

Teresa Wilms Montt, nacida a finales del siglo XIX, tuvo una vida novelesca. Osó ser escritora y emparentarse con la bohemia intelectual de la época dentro de una sociedad profundamente machista. Fue maltratada por su esposo, echada y olvidada por sus padres, internada en un convento, declarada loca y separada de sus hijas. Publicó en Buenos Aires y Madrid las obras “Inquietudes sentimentales” (1917), “Los tres cantos” (1917), “En la quietud de mármol” (1918), “Anuarí” (1919), “Cuentos para hombres que son todavía niños” (1919). Y en Santiago de forma póstuma: “Lo que no se ha dicho, antología” (1922) y “Obras completas” (1994).

“Soy Teresa Wilms Montt”, nos acerca a su vertiginosa historia. Sus vivencias están tan cargadas de drama que resulta difícil tomar distancia y observar la obra, este es un error frecuente en el que también cae la crítica al intentar, en numerosas ocasiones, edulcorar el trabajo de la escritora. Y es que aún hoy lo relevante parecen ser las anécdotas, el supuesto amorío con Vicente Huidobro y todo lo que la “pluma femenina” está acostumbrada a cargar, el amor y el desamor. Teresa fue hábil en el juego, logró infiltrarse en un oficio del que los hombres eran dueños y en el que aún hoy es difícil sobresalir (comparemos por ejemplo la cantidad de premios nacionales por género). Para hacerlo tuvo que usar sus armas, la escritura de diario íntimo se asocia siempre a lo femenino y por allí, Teresa se abrió camino, dentro de lo que estaba “permitido”. Pero basta con agudizar un poco el ojo y leer unos cuantos versos para encontrarse con más. Este libro, a través de los fragmentos de sus diarios, nos introduce en su certera y ácida pluma.

“¿Obedecer? Pero ¿se imagina Miss que soy un cuadrúpedo o un instrumento cualquiera? No, soy yo y digo lo que me apetece decir; porque si no lo digo, la idea me hace cosquillas en la garganta... Además, es tan absurdo exigir que obedezca; porque soy como el mar, el viento y el sol. ¿Qué ridícula sería Miss si, acercándose al océano, le pidiera que no se agitase!”

Una invitación a profundizar en el trabajo de una escritora que aún se encuentra un tanto olvidada y cuya obra trasciende su atormentada biografía.